lunes, 16 de marzo de 2015

Clara Campoamor


Clara Campoamor Rodríguez  fue una política española, defensora de los derechos de la mujer y principal impulsora del sufragio femenino en España, logrado en 1931, y ejercido por primera vez por las mujeres en las elecciones de 1933. Tuvo que huir de España a causa de la guerra civil. Murió exiliada en Suiza.
En 1898, con diez años de edad, la muerte del padre llevó a Clara a dejar sus primeros estudios para colaborar en la economía familiar. Trabajó como modista, dependienta de comercio y telefonista, y en las oposiciones de junio de 1909 consiguió plaza como funcionaria de segunda clase de Cuerpo De Correos y Telegrafos del Ministerio de la Gobernacion, con destinos sucesivos en Zaragoza (unos meses) y San Sebastián (cuatro años). En 1914, ganó con el primer puesto por oposición, una plaza en el Ministerio de Instrucción Pública, lo que le permitió regresar a Madrid, donde fue destinada como profesora especial de taquigrafía y mecanografía en las Escuelas de Adultas. 
Algunas fuentes deducen que sus ideas sobre la igualdad de las mujeres la acercaron al PSOE, que en ese periodo escribiría el prólogo del libro Feminismo socialistade María Cambrils, dedicado a Pablo Iglesias. Pero nunca llegaría a afiliarse a dicho partido, ni aceptó la colaboración de los socialistas con la dictadura de Miguel Primo de Rivera.
Al estallar la guerra civil se exilió y en 1937 publicó en París La revolución española vista por una republicana, donde narró su experiencia en Madrid, mostrándose muy crítica con el comportamiento de los republicanos. Vivió una década en Buenos Aires donde se ganó la vida traduciendo, dando conferencias y escribiendo biografías (Concepción Arenal, Sor Juana Inés de la Cruz, Quevedo). Intentó regresar a España a fines de la década de 1940, pero desistió al conocer la noticia de que estaba procesada por su pertenencia a una logia masónica.

Tras la Transición se llevaron a cabo homenajes y reconocimientos que fueron valorados como escasos por organizaciones pro igualdad de la mujer. Sin embargo, diversos institutos, colegios, centros culturales, asociaciones de mujeres, parques y calles recibieron su nombre.
En 1998 la Secretaría de Igualdad del PSOE andaluz instituyó los Premios Clara Campoamor que reconocen anualmente, uno por provincia y uno especial, a aquellas personalidades o colectivos que se hayan significado en la defensa de la igualdad de la mujer.




jueves, 5 de marzo de 2015

Generacion del 27


Con el término Generación del 27 se conoce a un conjunto de poetas españoles del siglo XX que se dio a conocer en el panorama cultural alrededor del año 1927.

                                                         Federico Gracia Lorca 

La Carmen está bailando 

por las calles de Sevilla. 

Tiene blancos los cabellos 

y brillantes las pupilas. 



¡Niñas, 

corred las cortinas! 

En su cabeza se enrosca 
una serpiente amarilla, 
y va soñando en el baile 
con galanes de otros días. 

¡Niñas, 
corred las cortinas! 

Las calles están desiertas 
y en los fondos se adivinan, 
corazones andaluces 
buscando viejas espinas. 

¡Niñas, 
corred las cortinas!


Rafael Alberti

Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.

Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.

Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.

Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.


Dámaso Alonso

Tú le diste esa ardiente simetría
de los labios, con brasa de tu hondura,
y en dos enormes cauces de negrura,
simas de infinitud, luz de tu día;

esos bultos de nieve, que bullía
al soliviar del lino la tersura,
y, prodigios de exacta arquitectura,
dos columnas que cantan tu armonía.

Ay, tú, Señor, le diste esa ladera
que en un álabe dulce se derrama,
miel secreta en el humo entredorado.

¿A qué tu poderosa mano espera?
Mortal belleza eternidad reclama.
¡Dale la eternidad que le has negado!


Vicente Aleixander

Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,

mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.


Jorge Guillen
Blancos, rosas... Azules casi en veta,
retraídos, mentales.
Puntos de luz latente dan señales
de una sombra secreta.
Pero el color, infiel a la penumbra,
se consolida en masa.
Yacente en el verano de la casa,
una forma se alumbra.
Claridad aguzada entre perfiles,
de tan puros tranquilos
que cortan y aniquilan con sus filos
las confusiones viles.
Desnuda está la carne. Su evidencia
se resuelve en reposo.
Monotonía justa: prodigioso
colmo de la presencia.
¡Plenitud inmediata, sin ambiente,
del cuerpo femenino!
Ningún primor: ni voz ni flor. ¿Destino?
¡Oh absoluto presente!




Emilio Prados

Duerme la calma en el puerto
bajo su colcha de laca,
mientras la luna en el cielo
clava sus anclas doradas.

¡Corazón,
rema!

Miguel Hernandez

Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.

Amar... Pero ¿quién ama? Volar... Pero ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía
sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.
Ser que te confundiste con una alondra un día,
te desplomaste otros como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas
con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.
Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.
A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir: apremiante
tubo de apetecer y respirar el fuego.
Espada devorada por el uso constante.
Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas
por estas galerías donde el aire es mi nudo.
Por más que te debatas en ascender, naufragas.
No clamarás. El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola
que el corazón quisiera lanzar al firmamento.
La sangre se entristece de batirse sola.
Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala
un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.


Gerardo Diego

¿Quién dijo que se agotan la curva el oro el deseo
el legítimo sonido de la luna sobre el mármol
y el perfecto plisado de los élitros
del cine cuando ejerce su tierno protectorado?

Registrad mi bolsillo
Encontraréis en él plumas en virtud de pájaro
migas en busca de pan dioses apolillados
palabras de amor eterno sin
carta de aterrizaje
y la escondida senda de las olas.













lunes, 9 de febrero de 2015

La semana trágica de Barcelona

Se conoce con el nombre de Semana Trágica a los acontecimientos desarrollados en Barcelona y otras ciudades de Cataluña, entre el 26 de julio y el 2 de agosto de 1909. El desencadenante de estos violentos acontecimientos fue el decreto del primer ministro Antonio Maura de enviar tropas de reserva a las posesiones españolas en Marruecos, en ese momento muy inestables, siendo la mayoría de estos reservistas padres de familia de las clases obreras.
A partir de la publicación del decreto de movilización el 10 de julio se sucedieron las protestas en contra de la guerra en forma de artículos en la prensa, de mítines y manifestaciones, que en muchas ocasiones fueron prohibidos por el gobierno, y en algunas localidades se vivieron momentos de tensión con motivo de la salida de las tropas (aunque en otras, como Cádiz o Málaga, se produjeron despedidas entusiásticas y "patrióticas"). En Madrid se produjeron incidentes en la estación de ferrocarril de Mediodía en la noche y la madrugada del 20 al 21 de julio cuando se procedió al embarque de la Brigada Mixta de Madrid al mando del general Pinto. También los hubo en las estaciones de tren de Zaragoza y de Tudela.En Barcelona los embarques de tropas en el puerto comenzaron el día 11 de julio sin que se produjeran incidentes. Pero en la tarde del domingo 18 de julio cuando se procedía al embarque del batallón de Cazadores de Reus, integrado en la Brigada Mixta de Cataluña, la tensión estalló. Algunos soldados arrojaron al mar los escapularios y medallas que varias aristócratas barcelonesas les habían entregado antes de subir al vapor militar Cataluña, mientras hombres y mujeres gritaban desde los muelles:
¡Abajo la guerra! ¡Que vayan los ricos! ¡Todos o ninguno!
 Se inició en los barrios periféricos, donde se encontraban la mayoría de las fábricas. Allí se quemaron las casetas donde se cobraban los odiados consumos. Después los obreros se trasladaron al centro de la ciudad donde se produjeron disturbios cuando intentaron detener por la fuerza los tranvías y obligaron a cerrar los comercios y los cafés.



lunes, 12 de enero de 2015

Miguel de Unamuno

Miguel de Unamuno y Jugo (Bilbao, 29 de septiembre de 1864 Salamanca, 31 de diciembre de 1936) fue un escritor y filósofo español perteneciente a la generación del 98. En su obra cultivó gran variedad de géneros literarios como novela, ensayo, teatro y poesía. 

Estudios Universitarios
En septiembre de 1880 se traslada a la Universidad de Madrid para estudiar Filosofía y Letras. El 21 de junio de 1883, a sus diecinueve años, finaliza sus estudios y realiza el examen de Grado de dicha licenciatura obteniendo la calificación de sobresaliente.
En 1884 comienza a trabajar en un colegio como profesor de latín y psicología, publica un artículo titulado «Del elemento alienígena en el idioma vasco» y otro costumbrista, «Guernica», aumentando su colaboración en 1886 con el Noticiero de Bilbao.

Al iniciarse la guerra civil, apoyó inicialmente a los rebeldes. Unamuno quiso ver en los militares alzados a un conjunto de regeneracionistas autoritarios dispuestos a encauzar la deriva del país. 

Unamuno se arrepintió públicamente de su apoyo a la sublevación. El 12 de octubre de 1936, en el paraninfo de la Universidad, durante el acto de apertura del curso académico que coincidía con la celebración de la Fiesta de la Raza, se preparó concienzudamente el escenario para lo que debía de ser un acto «religioso, patriótico y una demostración solemne de la España nacional».

Poema De Unamuno

En el silencio estrellado 
la Luna daba a la rosa 
y el aroma de la noche 
le henchía ?sedienta boca? 
el paladar del espíritu, 
que adurmiendo su congoja 
se abría al cielo nocturno 
de Dios y su Madre toda... 
Toda cabellos tranquilos, 
la Luna, tranquila y sola, 
acariciaba a la Tierra 
con sus cabellos de rosa 
silvestre, blanca, escondida... 
La Tierra, desde sus rocas, 
exhalaba sus entrañas 
fundidas de amor, su aroma... 
Entre las zarzas, su nido, 
era otra luna la rosa, 
toda cabellos cuajados 
en la cuna, su corola; 
las cabelleras mejidas 
de la Luna y de la rosa 
y en el crisol de la noche 
fundidas en una sola... 
En el silencio estrellado 
la Luna daba a la rosa 
mientras la rosa se daba 
a la Luna, quieta y sola.

Lee todo en: La luna y la rosa - Poemas de Miguel de Unamuno http://www.poemas-del-alma.com/la-luna-

Murió repentinamente, en su domicilio salmantino de la calle Bordadores, la tarde del 31 de diciembre de 1936, durante la visita que le hizo el falangista Bartolomé Aragón, antiguo alumno y profesor auxiliar de la Facultad de Derecho.

jueves, 8 de enero de 2015

Generación del 98



La generación del 98 es un grupo de autores españoles de finales del siglo XIX que se caracterizan porque incorporan a su obra una reflexión sobre la esencia de España basada en su tradición histórica y cultural. Otros los llaman "generación finisecular".
La principal fuente de inspiración de los noventa y ochistas es Castilla, a la que ellos consideran el corazón de la identidad hispana. Emplean el paisaje, monumentos, tipos e historia de la región castellana en sus ensayos, novelas, poemas, obras de teatro, pinturas, y fotografías.
En cambio, los músicos asociados a la generación 98 se inspiran en los ritmos y temas andaluces. Así los títulos de las composiciones y los ritmos de los músicos noventayochistas han asociado lo andaluz a lo más característicamente español. Por lo tanto, la visión plástica y literaria de España se vincula a la austeridad castellana, en tanto que la representación musical está imbuida por la alegría y el exotismo de Andalucía
Durante años la gente del 98 se reunió en los mismos cafés (Fornos, Lyon d'Or, de Levante ...), suscribiendo manifiestos, organizándo homenajes conjuntamente (en contra de personalidades, en defensa de amigos), escribiendo en revistas literarias (Don Quijote, Germinal, Vida Nueva ...). Del mismo modo, Los artistas exhibieron conjuntamente como grupo (Asociación de artistas vascos... ). Muy a menudo, los artistas coincidían con los modernistas, pero con distintos nivel de compromiso político y social.
Entre los creadores que se suelen asociar más comúnmente con la generación del 98 están: Azorín, Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, Ramón del Valle-Inclán y Antonio Machado 
  Escritores
Azorín, Madrid, 1954.
Valle-Inclán (Foto: Alfonso).
Pio Baroja, 1950 (Foto: Nicolás Müller).
Ramiro de Maeztu.
Antonio Machado (Foto: Alfonso).



También se pude afirmar que hay una "generación artística del 98", formada por los pintores que siguen la temática casticista y la intencionalidad crítica de la "España negra" de Ignacio Zuloaga, seguida por varios artistas españoles y extranjeros que viajan a pintar a Castilla (especialmente a Segovia). La mayor parte de estos pintores conjuga conceptos plásticos provenientes de París con una temática y una gama de colores íntimamente ligados a España e incluidos por los grandes maestros de la Escuela Española como Velázquez, El Greco, Ribera o Goya. Entre los más destacados puede mencionarse a:
Darío de Regoyos, Ignacio Zuloaga, los hermanos Ramon y Valentin Zubiaurre, Gustavo de Maeztu, José Gutiérrez Solana; el grabador Ricardo Baroja.
  Pintores
Darío de Regoyos, 1905
Ignacio Zuloaga en su museo.
Gustavo de Maeztu.
José Gutiérrez Solana.
Ricardo Baroja.